BIENVENIDA PRIMAVERA
La primavera es una de las cuatro estaciones del año, caracterizada por el aumento gradual de las temperaturas, la floración de plantas, el reverdecimiento de la vegetación y la mayor actividad animal, sucediendo al invierno y precediendo al verano. Comienza astronómicamente con el equinoccio de primavera (entre el 20 y 21 de marzo en el hemisferio norte, y el 22 o 23 de septiembre en el hemisferio sur) y termina con el solsticio de verano.
RETOS DE LA JUVENTUD EN LA ACTUALIDAD:
Muchos jóvenes no logran acceder a empleos formales ni bien remunerados.
El subempleo y la informalidad son altos: muchos trabajan en condiciones precarias, sin beneficios ni estabilidad.
La falta de experiencia laboral y las brechas en la educación dificultan su inserción en el mercado.
Muchos jóvenes no acceden a educación superior o lo hacen en instituciones de baja calidad.
La ansiedad, depresión y estrés afectan a un número creciente de jóvenes.
La estigmatización y la falta de acceso a servicios psicológicos son barreras importantes.
El contexto postpandemia agravó los problemas de salud emocional.
Jóvenes en zonas urbanas y marginales están expuestos a pandillas, crimen organizado y violencia familiar.
La violencia de género también es una preocupación, afectando principalmente a jóvenes mujeres.
Muchos jóvenes sienten desconfianza hacia las instituciones políticas.
Existe un bajo nivel de representación juvenil en espacios de decisión.
Sin embargo, hay un creciente interés en el activismo y las causas sociales (medio ambiente, igualdad, derechos humanos).
Muchos jóvenes deben contribuir al sustento familiar desde muy temprano.
La pobreza y la desigualdad limitan sus oportunidades de desarrollo.
La inflación y la crisis económica postpandemia han agravado su situación.
Jóvenes indígenas, afrodescendientes, LGTBIQ+, con discapacidad o en situación de pobreza enfrentan múltiples formas de exclusión.
La discriminación limita su acceso a derechos, servicios y oportunidades.
Las nuevas generaciones enfrentarán con más fuerza los efectos del cambio climático.
Muchos jóvenes peruanos están comenzando a involucrarse en la defensa del medio ambiente, pero aún faltan políticas que los incluyan como actores clave.
La exposición constante a redes sociales puede generar problemas de autoestima, adicción digital y presión por cumplir ciertos estándares.
A la vez, estas plataformas también pueden ser espacios de expresión, emprendimiento y organización juvenil.
La juventud peruana vive una etapa llena de desafíos, pero también de oportunidades. Con el apoyo adecuado —desde el Estado, la sociedad civil, las familias y las instituciones educativas—, pueden convertirse en los agentes de cambio que el país necesita.









